Cirugía de Cadera
La artroplastia de cadera, es el reemplazo de la articulación dañada por una prótesis diseñada para moverse con suavidad. Esta decisión se toma cuando el desgaste, normalmente por osteoartritis o una fractura, ha avanzado tanto que el cartílago que amortigua los huesos ha desaparecido. Los síntomas que suelen traerte a consulta son un dolor persistente que no te deja dormir, rigidez al intentar ponerte los zapatos y esa sensación de que la cadera se dificulta al caminar o ya no soporta tu peso.
El procedimiento es una intervención de alta precisión que suele durar entre una y dos horas. Bajo anestesia, realizo una incisión para retirar la cabeza del fémur dañada y limpiar el desgaste en el acetábulo de la pelvis. En su lugar, colocamos componentes de materiales muy duraderos, como titanio, cerámica o polietilenos de alta densidad. Imaginalo como renovar una bisagra oxidada por una nueva de alta tecnología que permitirá que los huesos vuelvan a deslizarse sin rozar entre sí, eliminando la fuente principal de tu dolor.
Tras la operación, la prioridad es la movilidad temprana. Es muy probable que te pidamos que te pongas de pie, con ayuda, el mismo día o al día siguiente de la cirugía. Las precauciones postoperatorias son fundamentales durante las primeras semanas para evitar complicaciones.
El objetivo final de esta intervención no es solo quitar el dolor, sino devolverte tu calidad de vida. La mayoría de los pacientes vuelven a caminar, nadar o andar en bicicleta sin molestias en pocos meses. Aunque es un proceso que requiere paciencia y compromiso con la terapia física, los resultados suelen ser excelentes y la prótesis puede durar 20 años o más si la cuidas bien. Estamos aquí para acompañarte en cada paso de esta recuperación.
En los casos de fracturas de cadera hay muchos implantes inovadores para realizar una mejoria postquirurgica lo mas temprana posible y con tecnicas minimas invasivas, disminuyendo los riesgos inherentes de la cirugia.