Especialidades y Tratamientos / Microcirugía Articular

  • Cliente: CASO1101
  • Fecha: Febrero 2013
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La artroscopía es un tipo de cirugía mínimamente invasiva y avanzada que permite solucionar un determinado problema de una articulación con una eficacia similar a la cirugía convencional pero con un menor riesgo para el paciente, una recuperación más rápida y un resultado estético más favorable. Cualquier articulación puede ser sometida a una artroscopía, siendo la más frecuente la rodilla, seguido del hombro y tobillo y con menor frecuencia el codo, la muñeca y la cadera.

Algunos sintomas relacionados con lesiones o daños en artículaciones son:Dolor continuo articular, bloqueos articulares, inflamación, luxaciones, inestabilidad articular, lesiones deportivas no resueltas, rupturas de meniscos, ligamentos o tendones, daño al cartílago articular como en fracturas o artrosis degenerativas, entre otros.

En general, muchos de los procedimientos artroscópicos se pueden realizar en unidades de cirugía ambulatoria sin ingreso, siendo dado de alta el paciente el mismo día de la intervención. En caso de cirugía artroscópica compleja o en pacientes con enfermedades asociadas puede ser necesario el ingreso durante uno o más días.

¿Qué sigue después de una artroscopía?

La recuperación después de una artroscopía es más rápida que la recuperación tras cirugía convencional. Sin embargo, es necesario realizar ejercicios de rehabilitación en un centro especializado en rehabilitación y terapia física, que ayudarán a la cicatrización de los tejidos y a una recuperación completa.

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